Labor


Bases de la XXVI Convocatoria de Becas a la Investigación “Florián de Ocampo”

BASES BECAS DOS MIL ONCE

PLANTILLA DE SOLICITUD

Semana de Orientación Profesional (22-26 de marzo de 2010)

La Unidad de Empleo del SOU organiza en la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca dos seminarios para la Inserción Laboral.

24 de marzo de 2007. Aula P7: 1) La elaboración del CV (10/11h); 2) La entrevista de selección (11/12:30 h).

Interesados enviar correo electrónico a mclavijo@usal.es antes del 22 de marzo, indicando Nombre y Apellidos, Titulación, Curso, Correo Electrónico y Seminario.

[No me responsabilizo de la veracidad o legalidad del trabajo propuesto. La invitación fue enviada a E-Romania]

Buenos días,
Observando este portal tan especializado, les escribo porque nuestra empresa Informática Abana, esta buscando un Licenciado en Filología Románica.
Si alguien estuviera interesado puede enviar el curriculum a :rh@abana.es
 
 
Muchas gracias
Cristina García
Informatica Abana, sl
91 560 20 88

Durante los días 20 al 21 de noviembre de 2007 se desempeña, en el espacio de la Hospedería del Colegio Fonseca (Universidad de Salamanca), el VI Salón de Orientación Profesional. La Feria de Empleo de la Universidad de Salamanca. Durante estos dos días se desarrollarán presentaciones, mesas redondas, coloquios, registro de currículos y exposición de distintos programas de orientación y/o captación empresarial. El número y nombre de las empresas colaboradoras se encontrará en esta página web. La orientación a diplomados y licenciados en Humanidades (excepto para el caso de Derecho) es, como en otras ocasiones, escasa. Corresponde, pues, a estudiantes y asociaciones, reclamar una mayor atención hacia los campos característicos de las Humanidades y, por supuesto, proponer también alternativas e ideas.

La Filología Románica capacita para el conocimiento profundo de las distintas lenguas románicas elegidas en el curso de la Carrera. El Instituto Cervantes gestiona Centros en distintos puntos de la Romania: Bélgica (Bruselas), Brasil (Río de Janeiro y Sao Paulo), España, Francia (Burdeos, Lyon, París Toulouse), Italia (Milán, Nápoles, Palermo, Roma), Portugal (Lisboa), Rumania (Bucarest). Ver IC en el Mundo

Una de las salidas características para el estudiante de Filología en España es la enseñanza del español como lengua extranjera (ELE). Con vistas a profundizar en las competencias necesarias para el desarrollo de este trabajo, relacionado con la lengua española, pero también con la historia de España, su literatura y su cultura, se han creado varios máster. Uno de ellos lo oferta el propio Instituto Cervantes. Otro, por ejemplo, la misma Universidad de Salamanca. Conviene meditar acerca de la relación entre gasto y resultados antes de iniciar uno de estos estudios. Los máster existentes son impartidos por solventes especialistas y cuentan con programas detallados que facilitan recursos, experiencia previa a la docencia y, por lo general, prácticas docentes.

Antes de decidirse a cursar uno de estos máster, o cualquiera en otro campo, se ha de meditar este paso con mucho cuidado. Se han de analizar con detalle los distintos programas ofertados y valorar su relación calidad-precio. Conviene consultar a estudiantes que los hayan cursado acerca de su experiencia como usuarios de este ‘producto académico’ no gratuito. Y, si es posible, asistir a algunas clases como oyentes para valorar si realmente nos interesa lo que en ellos pueden enseñarnos y si esos conocimientos los poseemos o realmente carecemos de ellos y, en consecuencia, los necesitamos. Una inversión de tiempo, dinero y energía intelectual de un año o dos no ha de ser, jamás, tomada a la ligera. 

Si el estudiante se decide a cursar un máster debiera hacerlo sin miras estrechas. Un máster no debe ser entendido como una garantía de trabajo. No es así en numerosos casos y ello genera frustración. También ocurre en los estudios académicos convencionales, nuestras carreras, pero en este caso el coste es mucho menor y la edad de finalización es temprana, lo que permite tomar decisiones de futuro con mayor libertad que cuando los años pasan. Además, la formación universitaria básica, aunque no culmine en una ‘colocación’, es siempre una experiencia positiva como enriquecimiento intelectual.

En definitiva, si se cursa un máster se ha de adoptar una actitud que me atreveré a llamar espongiforme. Exigir de forma continuada la mayor calidad a docentes e instituciones, absorver conocimientos de modo que se obligue al profesorado a avanzar siempre y no relajarse y, desde luego, trabajar al máximo para conseguir un alto grado de excelencia. El objetivo del trabajo personal no ha de ser nunca la competencia personal entre alumnos, situación que enrarecerá el ambiente entre compañeros y facilitará la aparición de la ansiedad, nefasta consejera. Los compañeros son socios potenciales con los que se ha de colaborar siempre más allá de intereses materiales. Un colectivo compenetrado de personas inteligentes posee una gran fuerza que ninguna concepción mediocre del mercado o la enseñanza es capaz de detener.

Por ello, pensar del siguiente modo “si hago un máster en la Institución o Empresa X ellos se verán obligados a ofrecerme después un trabajo y éste puede ser mejor o llegar más rápido si establezco relaciones de amistad con las personas que toman decisiones o profesores y me sitúo por delante de mis compañeros”, es una actitud TOTALMENTE equivocada que, sin duda, generará decepción y animadversión entre las personas que comparten un mismo objetivo.

Practicar en todo momento las virtudes cívicas que nos definen como humanistas confiere autoridad moral y una voluntad firme de cambiar aquellas costumbres que se dan por hechos consumados. Una actitud sana y valiente nos autoriza a proponer e IMPONER, a través del diálogo inteligente, soluciones alternativas.  Es preciso no participar de sistemas viciados ni dejarse envolver en dinámicas de pensamiento estancadas y perniciosas que sólo benefician a pocos. Una persona inteligente nunca entorpecerá vuestro crecimiento; la mediocridad aliada al poder, por otro lado, no está acostumbrada a la exigencia, el rigor y la resistencia: si existe una alianza fuerte, perderá la partida.

Se recomienda visitar la sección Perfiles Profesionales para Filología Románica del buscador Yahoo! Empleo. En particular, los párrafos dedicados a Salidas profesionales y Funciones y sectores, que se copian a continuación:

Salidas Profesionales

Es difícil matizar la situación actual del empleo en cada una de las filologías ya que, normalmente, cuando se habla de paro o de situación laboral, se hace genéricamente del conjunto de las filologías. Aparentemente, las mejores perspectivas no dependen sólo de la carrera sino del perfil del estudiante. En principio, parece que las filologías autonómicas, es decir, catalana, gallega y vasca, junto con la inglesa y la alemana, se llevan la mejor parte, aunque esto no quiere decir que tengan facilidad para encontrar trabajo, sino que sus posibilidades son mayores.

En cualquier caso, los estudios de Filología tienen pocas salidas. El paro crece y los titulados tienen que dedicarse a trabajos que no están relacionados con los estudios que han cursado. La docencia, la salida tradicional que empleaba a la mayor parte de los titulados, está paralizada. Cada vez se demandan menos profesores y, consecuentemente, menos filólogos. La otra gran salida, la Administración Pública, no tiene presupuesto suficiente y no convoca oposiciones para dar trabajo a estos titulados.

Funciones y sectores

Funciones: Docencia, crítica literaria y textual, corrección de textos y empleos relacionados con el lenguaje del que es experto, corrector literario en editoriales, asesor en editoriales, traductor, documentalista, crítico literario y textual, filólogo, lingüista, gramático, redactor o colaborador en periódicos, producción literaria, investigación en archivos y bibliotecas, bibliotecario, documentalista. Las ocupaciones más frecuentes son la docencia y la Administración Pública.

Sectores: Centros de enseñanza; centros de traducción e interpretación; editoriales; medios de comunicación, principalmente escritos, aunque también radio y televisión; academias privadas de idiomas; fundaciones culturales; bibliotecas; servicios de publicaciones; centros de educación permanente; centros de educación de adultos.

En futuros capítulos se ofrecerá información acerca de cada uno de estos sectores que podríamos denominar covencionales: Centros, Instituciones, Empresas, CV, etc. Pero ahora sería muy interesante que propusieras adiciones a la lista anterior que, como se habrá observado, es limitada y poco imaginativa. Si el ‘mercado’ español, y a menudo el europeo, no ofrecen otras alternativas, ¿por qué no crearlas? Téngase en cuenta que el mercado, en términos macroeconómicos, no entiende de ideas, sueños, aspiraciones, personas… La intervención de un humanista en el mercado debiera ser independiente, al tiempo que encaminada a provocar un cambio de actitud entre aquellos que se atienen a la oferta y la demanda, y ello en orden a un beneficio social y cultural. ¿Utopía o posibilidad real de actuación?

En la sección Labor se editarán de forma periódica capítulos particularizados en relación a los estudios de Filología Románica y sus salidas laborales. En España, la opinión acerca de la relación entre el estudio de carreras de humanidades y el mercado laboral es pesimista, cuando no abiertamente negativa. Corresponde a los profesores y alumnos de humanidades no resignarse a la opinión común, característica de un pensamiento mercantil poco creativo, y modificar dicha percepción. La inoperancia, un compromiso demasiado relajado hacia nuestros propios estudios, la pereza ante la idea de intervenir en la sociedad que en el fondo procuramos comprender y con la que pretendemos colaborar, no constituyen una opción para salir del atolladero. Por ello, se anima a los estudiantes a mantener una disposición de ánimo activa y creativa, desde el inicio de sus estudios, a fin de combatir ese típico miedo del último año de carrera, cuando uno no sabe qué va a ocurrir después. Al contrario, el alumno ha de saber, con alguna certeza o predictibilidad, qué va a ocurrir con su futuro laboral y, sobre todo, intelectual.

La Filología Románica, por tradición y esencia, permite atesorar un conocimiento global de la historia cultural y literaria de Europa (aunque no ha de enseñarse de espaldas a Iberoamérica, la llamada Francofonía u otros territorios donde las lenguas románicas están vigentes). Las lenguas ofertadas, portugués, gallego, castellano, catalán, francés, occitano, italiano o rumano, habilitan para una competencia lingüística amplia y una comprensión profunda de los fenómenos de cohesión, pluralidad e identidad respecto al conjunto de la Unión Europea. Se recomienda vivamente a los alumnos que procuren conocer con alguna solvencia lenguas germánicas o eslavas, y en particular el inglés o el alemán, grandes lenguas científicas y de intercomunicación en nuestro mundo.

Una oferta tan amplia, y su complementación, como la que se encuentra en Filología Románica, ofrece acceso al conocimiento detallado de las lenguas románicas en su historia, así como su interpretación en su contexto literario y cultural. La adquisición cuidadosa de las destrezas propuestas en Filología Románica debería provocar al estudiante a una reflexión sobre las herramientas que adquiere y la necesaria implementación de éstas en el ámbito de los estudios de lengua y literatura pero también más allá. La inteligencia, la capacidad de comprensión del mundo que facilitan los estudios humanísticos, deberían excitar nuestra imaginación para encontrar nuevos registros de participación en la esfera pública.

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