Francisco Rico, Anales cervantinos. Notas al margen de un centenario, Barcelona: Arpa Editores, 2017.

El lector asiduo de El País sabe de buena tinta que el otrora profesor de literatura y académico vitalicio Francisco Rico, ni trasnocha ni fuma. Semejante tenor de vida proporciona a FR reposo y salud para acometer temibles empresas. Quien haya seguido las andanzas periodísticas de FR en el diario de cabecera del mundo hispanohablante ya tiene mucho camino avanzado en estos Anales cervantinos, pues la mayor parte de su sustancia se había publicado en aquel por entregas al hilo de las conmemoraciones cervantinas de 2015 y 2016. A través de tales entregas el lector de ahora pudo conocer tanto de Cervantes y el Quijote como de Francisco Rico, que en sus contribuciones retrata a todas estas tres personas y personajes. Lo hizo entonces a saltos, mientras que en el libro de hoy de manera enteriza. Sean cuales sean sus vicios y virtudes personales, cabe decir que de la  lectura y comprensión de la aludida trinidad salimos tan regocijados como aleccionados. Con manifiesta humanidad (y, por tanto, con manifiesta, pero compleja, llaneza) FR pone al descubierto a los necios y a la necedad, sus causas e instituciones. Entre cándidos y jeremías, la idiocia campa a sus anchas, más allá del antiguo y conocido campo de Montiel. Todos los adminículos críticos y filológicos con que FR ilustra a la nación para mejor comprender el Quijote, a Cervantes y a sus épocas, están muy bien: nos educan para la lectura. Los coscorrones, como en el Lazarillo, y luego en las adversidades del hidalgo y caballero manchego, nos educan para la vida. Ambas educaciones son complementarias.

Analescervantinos

Anuncios