Antonio Rodríguez Villa, Memorias del Saco de Roma. El relato documental del asalto y saqueo de Roma en 1527, estudio preliminar de Ana Vian Herrero, Córdoba: Almuzara, 2011; LX+347 págs.

Saludamos hoy la reaparición de una de las obras claves del diplomático, archivero, bibliotecario, académico de la Real de la Historia, constitucionalista y, en fin, erudito y madrileño, Antonio Rodríguez Villa (1843-1912).

La investigación de Rodríguez Villa recogió por primera vez un corpus de documentos esenciales sobre uno de los pasajes más célebres de la historia de la España imperial, sintetizado con esta galanura y brío por Ana Vian en su introducción crítica (pág. XIV):

“Los soldados mercenarios del emperador Carlos V (alemanes, españoles e italianos), en harapos, hambrientos y sin paga desde semanas antes, atraviesan la Península Itálica a principios de mayo de 1527 siguiendo al Duque de Borbón con la promesa de asaltar Roma. Negociaciones y conversaciones entre el Condestable y las fuerzas de la Liga de Cognac, encabezadas por el Papa, han fracasado. Las últimas consignas del Virrey de Nápoles , Charles de Lannoy, no llegaron, según algunos, a Borbón, o simplemente fueron desoídas, lo que se confirma como más verosímil. El 6 de mayo de 1527, lunes por la mañana, una densa niebla parece proteger mágicamente a los asaltantes, debilitados y sin artillería, que sin embargo alcanzan a traspasar la muralla de la ciudad santa. El Duque de Borbón muere de un arcabuzazo. Nada ni nadie pudo detener a aquellos soldados violentos durante casi diez meses. El Papa quedó preso con un puñado de cardenales en el castillo de Sant’Angelo.”

En su estudio preliminar, Ana Vian, especialista en la literatura y la historia del llamado “Saco de Roma” (entre su dilatada bibliografía al propósito cabe destacar El “Diálogo de Lactancio y un arcediano” de Alfonso de Valdés: obra de circunstancias y diálogo literario (Roma en el banquillo de Dios), Toulouse: Presses Universitaires du Mirail, 1994), afronta con perspicacia crítica los relatos de este hecho histórico y sus motivaciones (políticas, religiosas, culturales, económicas…) desde el siglo XVI hasta los inicios del siglo XX. Son reveladoras las páginas dedicadas al juicio de la obra de Rodríguez Villa en paralelo al mismo asunto tratado por Antonio Cánovas del Castillo y cómo ambas miradas se dilucidan condicionadas por los debates de carácter historiográfico de su contexto cronológico. Las páginas dedicadas a la literatura y, en un sentido más amplio, a la producción textual en torno a la interpretación de este acontecimiento, presentan en toda su complejidad y expansión genérica la cuestión palpitante que supuso para el destino de Europa el Saco de Roma. Una lección para el presente y el futuro.