Octubre 2007


Harry Vélez Quiñones, profesor asociado en University of Puget Sound (Tacoma, Washington) ofrece en una sección de su página web el texto del Lazarillo de Tormes (según la edición de Burgos, 1554, más las interpolaciones de Alcalá, 1554), además de varios enlaces y una guía didáctica que puede descargarse en formato Word. También puede accederse al texto a través de la Biblioteca Virtual del Instituto Cervantes.

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La Fundación Gustavo Bueno y el Ayuntamiento de Oviedo convocan, para los días 4-6 de febrero de 2008, un Congreso Internacional titulado Bernardo del Carpio y la Batalla de Roncesvalles. El objeto del Congreso y las modalidades de inscripición y participación se encontrarán en: http://www.fgbueno.es/act/act025.htm
El comité científico del Congreso está compuesto por prestigiosos romanistas como Jesús Menéndez Peláez (Universidad de Oviedo), Carlos Alvar Ezquerra (Universidad de Alcalá) o Jesús Tanco Lerga (Universidad de Navarra).

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Troya/Troy, un éxito comercial asentado en una producción de 200 millones de dólares, adapta y reinterpreta la Ilíada de Homero y otros textos y tradiciones circundantes del tema troyano. Decenas de miles de análisis disparatados, en los que abundan tanto los elogios más encendidos como los vituperios más feroces, se han acumulado desde su exhibición en las salas (mayo de 2004), en la red (sobre todo) y en revistas especializadas de todo género. Las transformaciones a las que se someten las líneas argumentales básicas procedentes de la Antigüedad, así como sus héroes, mitología, etc., no son otra cosa que un paso más en un proceso ya característico durante el período ‘original’ de su difusión oral. Desde un punto de vista más o menos neutral las ‘manipulaciones’ de la creación fílmica no deberían considerarse, necesariamente, como un defecto. Sería más correcto, quizás, atenerse a criterios propiamente cinematográficos.

Ofrezco a continuación los datos técnicos de la película, los enlaces a sus webs oficiales (sin ánimo publicitario, desde luego) y un fragmento de un comentario negativo. Sería una buena idea contar con algunos comentarios que apoyaran o no las opiniones de este comentarista para nosotros anónimo (con lo que su autoridad es la misma que la de cualquier participante en el debate).

Dirección: Wolfgang Petersen.
País:
USA.
Año: 2004.
Duración: 163 min.
Interpretación: Brad Pitt (Aquiles), Eric Bana (Héctor), Orlando Bloom (Paris), Diane Kruger (Helena), Sean Bean (Odiseo), Brian Cox (Agamenón), Julie Christie (Tetis), Peter O’Toole (Rey Príamo), Brendan Gleeson (Rey Menelao), Saffron Burrows (Andrómaca), Rose Byrne (Briseis).
Guión: David Benioff; basado en el poema épico “Ilíada” de Homero.
Producción: Wolfgang Petersen, Diana Rathbun y Colin Wilson.
Música: James Horner.
Fotografía:
Roger Pratt.
Montaje: Peter Honess.
Diseño de producción: Nigel Phelps.
Dirección artística: Julian Ashby, Jon Billington, Andy Nicholson y Adam O’Neill.
Vestuario: Bob Ringwood.
Estreno en USA: 14 Mayo 2004.
Estreno en España: 14 Mayo 2004.

CRÍTICA por Mateo Sancho Cardiel

El descerebrado caballo de “Troya”

Hay parte de libertad y parte de impotencia cuando se aborda en una crítica una cinta que tiene el futuro tan asegurado como “Troya”. Sabiendo de antemano que poco se pude influenciar en su ca-rrera comercial, que sin duda alguna será espectacular, expreso, por si a alguien le sirve de referencia, mi total desaprobación ante este arrollador derroche de medios al servicio de la más absoluta de las naderías.

Hollywood alcanza con “Troya” un hito en su capacidad de manipular, reconvertir, adaptar hasta el destrozo un material clásico para ceñirlo a sus tópicos y sus ambiciones comerciales y, como poniéndola patas arriba, sacude hasta vaciar de todo contenido, de toda espiritualidad, magia, fuerza o fantasía, la “Ilíada” de Homero. Prácticamente elimina a Ulises (Odiseo), cambia los destinos de los personajes, elimina todo rastro mitológico y es-quematiza los roles para ponerlos al servicio de una inconexa y abusiva sucesión de secuencias en las que parece que la mayor preocupación es ajetrear las hormonas con su estética de revista para púberes descerebrados.

Enlaces oficiales: http://www.troya-es.com  ||  http://www.troymovie.com

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Garcilaso de la Vega (1501-1536) es el poeta clave en la reorientación de las tradiciones poéticas castellanas del siglo XVI. En el año 2001 se celebró el Centenario de su nacimiento. El Instituto Cervantes, con ocasión de esta fecha, dedicó en su web un Monográfico de gran utilidad para el estudioso de su obra. Contiene las siguientes secciones: Biografía, Bibliografía selecta, Garcilaso en sus versos (antología de poetas comentados por especialistas como Pablo Jauralde Pou o Soledad Pérez Abadín, entre otros), Anotaciones a Garcilaso (que recoge estudios fundamentales sobre su vida y obra de filólogos e historiadores de la talla de José Manuel Blecua, Alberto Blecua, Bienvenido Morros, autor de la última edición de referencia de las obras de Garcilaso, Alcina o Díez de Revenga, entre otros), y un Homenaje poético a Garcilaso, que cuenta con poemas y pequeñas prosas de personalidades literarias de la relevancia de Juan Ramón Jiménez, Rafael Alberti, Miguel Hernández, Cernuda, Gil de Biedma, Caballero Bonald…

Por su parte, la Asociación de Amigos de Garcilaso de la Vega dispone de una página web donde podrá consultarse la obra completa de Garcilaso según una de las ediciones más pretigiosas (la de Elías L. Rivers), así como diversas informaciones sobre la época, la cronología de Garcilaso o rutas literarias. La página está embellecida por las hermosas ilustraciones del artista toledano Pablo Sanguino.

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Parnaseo es uno de los servidores dedicados a la literatura española más veteranos en la red y con mayor número de secciones y recursos. Mantenido por la Universidad de Valencia (Universitat de València), extiende su campo de acción a varias épocas de la literatura peninsular, pero con especial dedicación a la literatura de la Edad Media y el Renacimiento. Buen testimonio es su dedicación editorial (impresa y electrónica) en la colección Parnaseo, la disponibilidad de facsímiles en formato jpg (hasta 12 en la actualidad), o la responsabilidad del mantenimiento de la reputada revista Celestinesca, así como otras, ya imprescindibles, en formato electrónico (cada una de ellas con anejos y herramientas suplementarias) como Lemir, dedicada a la literatura española medieval y Renacentista, o Memorabilia, consagrada a la literatura sapiencial. También edita en red el Boletín Tirant lo Blanch, sobre ficción caballeresca, enriquecido con repertorios bibliográficos y documentación sobre Tirant lo Blanch y Curial i Güelfa. Destacan, también, dos apartados para el teatro, Ars Teatrica, que recoge trabajos sobre el teatro del Siglo de Oro y el Contemporáneo, con utilidades para la docencia, y Stichomythia, que centra los contenidos de su revista y textos en el teatro contemporáneo. Son muy útiles las bases de datos sobre la imprenta valenciana del siglo XVI, teatro español y carteles teatrales, así como el Tablón de Anuncios, donde los visitantes pueden publicar sus propias novedades, y los enlaces.

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En 1996 se estrenó La Celestina, versión cinematográfica de la obra homónima (véase también Tragicomedia o Comedia de Calisto y Melibea). Su metraje, de duración muy moderada, 90 minutos, recoge las peripecias principales del argumento dejando de lado, como era previsible, los extensos parlamentos y monólogos que mantienen algunos de los personajes principales de la trama. Se pierde así gran parte de su sustancia literaria original, si bien ésta sólo puede asumirse, en realidad, en una lectura detenida de la obra. La película fue dirigida por Gerardo Vera, que contó para el guión con Rafael Azcona (el más celebrado guionista del cine español) y el asesoramiento de Francisco Rico (gran especialista en La Celestina). La fotografía, colorista, es obra de José Luis López Linares; la música, de carácter ambiental y de época, de Octavio Bustos, y el montaje de Pedro del Rey.

La nómina de actores es muy llamativa, desde la impresionante Terele Pávez como Celestina, a unos Calisto y Melibea (Juan Diego Botto y Penélope Cruz) un tanto desangelados y, así se quiso, ridículos. Sin embargo, algunos de los actores que representan a criados, prostitutas y rufianes levantan el tono de varias escenas: Jordi Mollá, Nancho Novo, Nathalie Seseña, Maribel Verdú…

Figuran también entre los actores de reparto: Ángel de Andrés López, Ángel de Andrés López, José Colomina, Carlos Fuentes, Aquilino Gamazo, Rodrigo García, Amparo Gómez Ramos, Lluís Homar, Ana Lizarán, Joaquín Notario, Igor Otaegui, Candela Peña, Ana Risueño y Sergio Villanueva.

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En el espacio de la página web Parnaseo se encontrará una selección de ediciones electrónicas, bibliografías y enlaces de calidad sobre La Celestina. Puede tomarse como punto de partida la edición de Valencia (1514). Por otro lado, en la Biblioteca de Obra de la Biblioteca Virtual Cervantes se ha recopilado una serie de estudios clásicos sobre La Celestina, todos de indudable interés (Patrizia Botta, Charles B. Faulhaber, Peter E. Russell, Joseph T. Snow, Alan D. Deyermond, José Antonio Maravall, F. Castro Guisasola). El hecho de que aparezcan pocos nombres de estudiosos españoles es, en este caso, poco indicativo, pues es muy amplia la nómina de estudiosos peninsulares que han dedicado valiosos estudios a La Celestina (entre ellos el profesor de la Universidad de Salamanca Emilio de Miguel Martínez). La edición de referencia es la promovida por Francisco Rico, Barcelona: Crítica [Biblioteca Clásica, 20], 2000. La revista Celestinesca, por otro parte, se publica, en la actualidad, en la Universidad de Valencia.

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La noche del 20 al 21 de octubre una multitud aguardaba el inicio de La rosa de los vientos y la voz de Juan Antonio Cebrián. No pudo ser, nos había dejado víctima de un infarto, un abismo en su corazón grande al que quizás lo empujamos entre todos, con una sed capaz de secar mil fuentes. Tuvo agua que ofrecer al sediento hasta esa mala tarde de otoño. Los que amaban a este hombre bueno se negaron a creer la noticia y, antes que el desconsuelo, que enseguida nos encogería, apareció el negro reproche por la desaparición de quien era imprescindible para tantos. ¿Cómo se atrevía, el caballero Cebrián, a dejarnos, tan discreto, envuelto en una pirueta de humo? Pero seamos razonables, Juan Antonio, persona de humildad franciscana, no aspiró nunca a ser nuestro padre ni nuestro maestro. Si acaso, nuestro comunicador, en el sentido más amplio de la palabra.

Nadie más lejos de ser clasificado como periodista de una u otra ideología (si todavía alguien que no lo haya conocido, leído o escuchado pretende un atolondrado expediente por su trabajo en Onda Cero o El Mundo). Uno de los más humanos entre los hombres, confiaba poco en su propia especie, a la que salvaba, sin embargo, con su risa. Lejos de actitudes sacerdotales y visionarias se interesó por todas las dimensiones del ser con tanto ardor por el conocimiento como incredulidad. Afrontó con prodigiosa dignidad las críticas (pocas) de sus adversarios: hombre de inagotable sabiduría y empeñosa formación prefirió que algunos lo creyeran desinformado o falto de escrúpulo científico a dejar de abrir ventanas a sus escuchantes, del pastor en la montaña al mandarín en la Universidad. Este Borges radiofónico guió a millones (él diría mejillones, con su impenitente buen humor) por el dédalo de su cultura, en la que cupo todo menos el exterminio del pensamiento libre, al que temió tanto como a Auschwitz.  Requiescat in pace

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La profunda amistad entre Aquiles y Patroclo ha sido enfocada, sobre todo en los últimos tiempos, desde el punto de vista de la homosexualidad, circunstancia celebrada por todos aquellos que se definen en las corrientes teóricas animadas por la cultura gay y/o queer. La película de Wolfgang Petersen desarma o desproblematiza esta interpretación al establecer una relación de consanguineidad entre ambos héroes, designados como primos. ¿En qué lugar de la Ilíada se indica que Aquiles y Patroclo sean primos? Si acaso no fuera así, ¿en qué punto concreto de la tradición de la Ilíada se inicia esta interpretación y en qué sentido modifica nuestra percepción de la relación entre Aquiles y Patroclo? El debate en la web sobre este punto concreto es ya de unas dimensiones colosales, de ahí que lo silenciara en clase (en realidad) a fin de poder avanzar en las explicaciones pertinentes para ese día.

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Siempre es un placer recibir libros de colegas y amigos. Esta mañana, en la Facultad, me he encontrado con la sopresa de dos volúmenes, poco conocidos, pero de indudable interés, enviados, por indicación del profesor Juan Varela-Portas de Orduña, por Ediciones La Discreta (una pequeña editorial independiente cuya web merece la pena visitar):

  • Juan Varela-Portas de Orduña, Introducción a la semántica de la Divina Commedia: teoría y análisis del símil, Madrid: Ediciones La Discreta [Bártulos, 2], 2002.
  • Cecco Angiolieri, Si yo fuese fuego. Veinticinco poetas españoles traducen a Cecco Anglioleri, Madrid: Ediciones La Discreta-Departamento de Literatura Italiana (UCM), 2000. Edición bilingüe. Entre los traductores y poetas se encontrarán nombres tan significados como los de Antonio Colinas, Clara Janés, Luis Antonio de Villena o Luis Alberto de Cuenca, además de descubrir a algunos colegas filólogos entregados a la función poética.

Me animo a transcribir una traducción de Julio Martínez Mesanza, bajo la rúbrica sugestiva, ahora que se acerca el fin de semana, “Alabanza del vicio de beber”:

Me privé durante todo el año pasado /de los vicios que solía tener; sólo me quedó el de la bebida, / y ése porque Dios me lo tolera,/

pues, cuando me levanto por la mañana, / me parece tener el cuerpo lleno de sal; / dime, entonces, cómo puede estar uno / sin mojarse la lengua y el paladar./

Y sólo querría vino griego y garnacha, /pues el vino latino me sienta peor aún / que los desplantes que suele hacerme mi dama. /

Bendito sea quien inventó el vino, / que me hace estar alegre el día entero. / Yo sólo puedo hablar bien de él.

Abajo una transformación contemporánea de unos versos de Cecco ¡¡¡!!!

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